Pintura/realidad

"El arte no representa lo visible, antes bien, hace visible"
Paul Klee

lunes, 31 de diciembre de 2007

Contenido y forma

Numerosos artistas y filósofos han venido considerando la forma como el elemento esencial, superior, espiritual del arte. El contenido, por ende, ha sido relegado a elemento secundario, imperfecto e insuficiente, ya que toda materia tendería a la realización máxima, esto es, a disolverse en la forma, a hacerse forma. La forma se ve entonces como la "idea" de Platón, un principio espiritual de orden que legisla sobre la materia. Esta concepción fue elaborada por Tomás de Aquino, para el cual todos los seres actúan en función de un propósito metafísico final. Todos los seres tienden hacia su fin, a través de un orden establecido por Dios; son imperfectos, aunque en ellos existe un deseo de perfección. La forma se torna así en un principio activo; la acción de la materia hacia su perfección.
¿Es o no verdad que toda materia tiende hacia su forma definitiva?
Se supone que los cristales poseen la forma más perfecta de la naturaleza inorgánica, a tal punto que su ordenamiento ha sugerido a no pocos pensadores ya un origen divino para los mismos, ya verlos como el resultado de una naturaleza creadora. Sin embargo, no es un retículo especial metafísicamente predeterminado quien asigna a los átomos su lugar en el cristal, determinando, por ende, la forma final del mismo. Por el contrario, la disposición regular de los átomos está enteramente determinada por sus propiedades; lo que se designa como "retículo espacial" no es más que la relación espacial específica entre átomos específicos. Por ende, todo cambio en la sustancia provoca cambios en el retículo. Este retículo-forma entonces, no es estático, no representa ningún orden metafísico. Los átomos de un cristal no están en reposo, sino en constante movimiento vibratorio, producido por los cambios de temperatura. Cuanto más elevada es la temperatura, más aumenta el movimiento y la distancia entre los átomos dentro del retículo cristalino. La expansión del retículo implica la expansión de todo el sistema cristalino, lo que da como resultado un cambio de la forma del cristal. Al llegar a un punto dado, la fusión o la metamorfosis que sucede responde al cambio de cantidad en calidad: la estructura cristalina se transforma o desaparece completamente.
Un cristal no es, como vemos, una forma acabada o definitiva, no es la encarnación de la "idea" rígida de la forma, sino el resultado efímero de una serie de modificaciones de las condiciones materiales. Cada átomo del cristal tiene su propio radio de acción, sus necesidades de espacio, que no son constantes sino que varían cuando cambian las condiciones y se rigen por la dialéctica de la interacción. La simetría de los cristales tampoco es una creación del retículo cristalino bajo un orden metafísico. Es el producto de relaciones específicas entre átomos específicos que, lejos de un esfuerzo o un "deseo" de forma, responde a la tendencia al equilibrio máximo y a la conservación de energía. Lo que llamamos simetría no es más que la expresión de un estado energético más o menos estable.
Continuará...
Extraído de Fischer, Ernst: La necesidad del arte, Barcelona, 1994. Cap. IV: "El contenido y la forma", pág. 137.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Me agradó bastante la lectura, esperaré la continuación, sin embargo me adelanto en afirmar que la obra artística no solo es producto de toda una concepción previa del artista sino también de elementos efímeros exógenos y endógenos al artista.
Un gran saludo y gracias por invitarme a ver tu fabuloso blogger. La pintura también me pareció interesante.

Anónimo dijo...

Hola ! me llamo rodrigo. Es un blog interesante el tuyo pero subi mas imágenes de tus pinturas. Yo curse en el iuna de san fernando cuando recien lo abrian pero abandone. Visita mi blog y saludos!!!

http://lacarniceriaposmoderna.blogspot.com/

carlos sidera dijo...

Hola Nancy, recien encontre tu comentario en mi " proyecto" de blog.Gracias por los conceptos. En cuanto a lo que dice Ernst Fischer, te dire-haciendo uso de un lenguaje tal vez un poco viciado de vulgaridad-que ese tipo de analisis me parece caduco en los actuales tiempos, y por lo tanto me tiene algo podrido.Alguien dijo alguna vez que el arte es un testimonio de su tiempo, y por lo tanto, el metodo racionalista y objetivista tan propio de los siglos XVIII y XIX- me parece hoy carente de relacion con los puntos de vista basados en las necesidades del hombre moderno ( lease refundacion de la espiritualidad, los contenidos y la redefinicion del concepto de humanismo ) El arte como lo consideran los racionalistas y abstractos no llena ese espacio, es mas, lo restringe a una dimension avara de sentimientos y por ende de comunicacion con las cuestiones del hombre y su situacion.
Gracias a no- se- quien, estamos volviendo a los contenidos...
saludos y suerte con tu obra.
Nota: pudiste ver las mias en " www. artecomunicarte.com"?